TOMÁS MAMANI

Ubicación: Colquepata, Cusco
Altitud: 3.679 metros sobre el nivel del mar
Distrito: Colquepata
Provincia: Paucartambo
Región: Cusco
Colquepata es un distrito andino definido por sus paisajes serenos, valles expansivos y un profundo sentido de continuidad cultural. Ubicado dentro de la provincia de Paucartambo —ampliamente reconocida como la capital folklórica de Perú—, este territorio tiene una fuerte conexión con tradiciones vivas que permanecen activas y significativas en la vida cotidiana.
Paucartambo es especialmente reconocido por la Fiesta de la Virgen del Carmen, celebrada cada 16 de julio. Esta icónica celebración reúne música, danza y elaborados disfraces, representando una de las expresiones más importantes del patrimonio cultural inmaterial del país. Dentro de este ecosistema cultural, Colquepata juega un papel vital, preservando tradiciones que se transmiten de generación en generación.
El viaje a través de esta región también revela su riqueza natural. Entre sus paisajes, la laguna de Checopia Cascay se destaca como un lugar de belleza serena, reflejando la armonía entre la naturaleza y las comunidades que la habitan.
Tomás aprendió el arte del bordado a una edad muy temprana, impulsado por un profundo amor por su cultura y sus tradiciones. Para él, el bordado no es solo una habilidad técnica, sino una forma de contar historias, una que le permite traducir la identidad, la memoria y la herencia en cada pieza que crea.
Hoy, trabaja junto a su esposa, Santusa, una verdadera maestra del telar de cintura, una de las técnicas textiles más antiguas y significativas de los Andes. Su experiencia refleja años de dedicación y una comprensión íntima de las prácticas ancestrales de tejido.
Juntos, han pasado más de 20 años tejiendo y bordando historias, combinando técnicas, materiales y símbolos culturales en piezas que tienen un significado tanto personal como colectivo. Su taller no es solo un lugar de producción, sino un espacio donde la tradición se mantiene viva a través de la práctica diaria.
Su trabajo textil se ha convertido en su principal actividad económica, permitiéndoles sostener a su familia mientras continúan honrando y preservando su herencia cultural. Cada pieza que crean encarna un equilibrio entre tradición y sustento, artesanía e identidad.